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La actual ciudad

La actual ciudad

Ensayo Uno. La actual Ciudad.

Por: Marco León Siza.

Es interés del presente escrito entregar de manera general una visión de Ciudad y como   esta se va construyendo de manera paralela entre un territorio social a partir de un territorio geográfico, y como esta dinámica de relación intrínseca va construyendo ciudad. Para lograr este fin se describe brevemente desde una visión histórica la construcción de la Ciudad Moderna y como esta ha condicionado la situación actual de las ciudades. En este primer escrito no entramos al nivel de propuesta, temática que abordaremos en posteriores escritos.

Un breve recorrido histórico.
En la actualidad las ciudades funcionan como hace cinco mil años: siguen siendo los lugares donde confluyen el flujo de personas, el dinero y los bienes. Las ciudades siguen siendo manifestaciones físicas de las grandes fuerzas que participan en ella, económicas, políticas, sociales, culturales, científicas, etc.

La siguiente descripción nos plantea un concepto de ciudad, que se va construyendo conforme la sociedad va construyéndose.

[…] La ciudad constituye, un espacio artificial, histórico, en el cual toda sociedad, una vez alcanzado un suficiente grado de diferenciación respecto a la configuración social precedente, intenta en cada época, mediante su auto representación en monumentos arquitectónicos, un objetivo imposible: “marcar” ese tiempo determinado, más allá de las necesidades y motivos contingentes a que obedeció el proceso de construcción de sus edificios […]. AYMONINO C. 1981. El Significado de las ciudades.

Esta descripción es la pauta que indica a la ciudad como el resultado de la condición social que la habita dentro de un proceso histórico; por lo tanto cada sociedad querrá expresar su determinante histórica en la ciudad, es decir su presencia dentro de esa historia, mostrando elementos físicos que manifiestan ese momento. Esta manifestación se enmarca dentro de un pensamiento filosófico con el cual todo debe representarse, este pensamiento filosófico es la representación de la sociedad de la época, expresada en todos sus posibles escenarios dentro de la sociedad. La ciudad actual está regida por el pensamiento de la modernidad, pensamiento iniciado a partir de la conquista de América, tal y como lo explica Enrique Dussel en sus amplios escritos sobre el tema. Este pensamiento en principio pretende imponer la individualidad y la razón como idea suprema. La modernidad expresa el pensamiento de poder, la condición individual, la tecnología, pero de manera aislada, nada vinculada con la condición de un todo (incluso más que la suma de sus partes) que tiene la ciudad.

Es importante aclarar de entrada, que no se pretende negar la determinación histórica de la modernidad y menos aún desacreditar al individuo como uno, para querer resaltar otro pensamiento, sino más bien, expresar que esta determinación de la modernidad ha aislado al individuo del todo, lo ha convertido en una parte aislada del todo, sin capacidad de integración; provocados por factores que se expresan en el modelo económico de acumulación y parten desde el pensamiento de la modernidad.

Siguiendo bajo esa mirada, una de las características de la ciudad moderna naciente, hasta antes de la Revolución Industrial, finales del siglo XVIII, es que la Arquitectura comienza a estar muy ligada a los problemas de la población, la salud y el urbanismo.

Antes del momento histórico de la modernidad, la arquitectura está respondiendo sobre todo a la necesidad de manifestar el poder, la divinidad, la fuerza de Dios. El Palacio y la Iglesia constituían las grandes formas arquitectónicas a las que se añadían las plazas fuertes como organización urbana, se manifestaba el poder, se manifestaba el soberano, se manifestaba Dios. La Arquitectura se ha desarrollado durante mucho tiempo alrededor de estas exigencias. Pero a finales del siglo XVIII aparecen nuevos problemas: […] se trata de servirse de la organización del espacio para fines económico-políticos […]. FOUCAULT, Michael El ojo del poder.

Estos problemas están muy ligados a la creciente formación de las ciudades industriales en donde los obreros pasan a ocupar pequeñas habitaciones que son totalmente funcionales, diferentes a los espacios específicos que tenían las casas, para actividades como comer, dormir, descansar, conversar. Podemos decir ahora que el espacio funcional, se concibe desde una condición de poderes, de condiciones sociales, pues al obrero se le entrega un cuarto que se convierte a la vez en cocina, comedor y sala, otro cuarto que es el lugar de dormir tanto padres como hijos, este problema social del espacio es un asunto que hasta ahora no ha logrado superarse, asentándose más ahora con los procesos inmobiliarios quienes han pasado a decidir el acceso a vivienda y su plusvalor.

Siguiendo con la línea de la ciudad moderna, podemos afirmar que una vez cubiertas las necesidades que la ciudad moderna genera, (vivienda en especial), esta misma ciudad debe empezar a mostrar su presencia dentro del contexto histórico, en cierta forma es el nacimiento del germen de lo que será la ciudad moderna industrial, la ciudad tiene que expresar esa condición, una vez superada el pensamiento medieval de la fe sobre la razón, que constituyó la Arquitectura de las iglesias del paleo-cristiano, del Románico, del Gótico e incluso de parte del Renacimiento.

Para comprender mejor este contexto de aparecimiento de la Ciudad Moderna, aportaremos un extracto del libro de AYMONINO, Carlos, El Significado De Las Ciudades:

[…] el significado de las ciudades (y, en especial, el de determinadas ciudades) desde un punto de vista arquitectónico no representa un hecho exclusivamente estético o estrictamente funcional, sino que encuentra su punto de partida en fenómenos relacionados con la necesidad. […] Pero cuando se satisface la necesidad, surge la confrontación, la diversidad, la ambición, el deseo de belleza, la acumulación como posibilidad de lo superfluo, de la simbolización arquitectónica […]

Esta situación se consolida de forma concreta especialmente en las ciudades europeas quienes con la llegada del recurso económico proveniente de la conquista de América, sumando a ello la posterior invención de la máquina de vapor y su posterior evolución en la ciudad industrial generan que la ciudad invierta su pensamiento desde la fe a un ser supremo o Dios cristiano, hacia la generación de capital y su posterior acumulación, no había conciencia del futuro que estaba naciendo.

Nos parece adecuado para continuar la siguiente cita:

[…]En este momento podemos identificar, aquella característica urbana que puede definir, El Significado De Las Ciudades: la organización artificial, si bien constituye un fenómeno totalmente necesario, no es suficiente por sí misma, resulta por el contrario, una organización artificial que no responda a un objetivo único (función, necesidad), sino a varios objetivos, ocultos, diferenciados y en ocasiones contradictorios, que permita la utilización del espacio construido – abiertos, cerrados, llenos, vacíos-, con respecto dos parámetros que condicionan El Significado De Las Ciudades, el Temporal (la ciudad respecto a su propia historia) y el Espacial (la ciudad respecto a su propia extensión-territorio), que tienda a confirmar decisiones diversas en su estructura física como una continua e interrumpida transición de la necesidad a la posibilidad […].

Se plantean dos elementos importantes que constituyen la ciudad, el TEMPORAL, que nos condiciona a leer la ciudad de una manera histórica, y el ESPACIAL, como un resultado físico de su presencia leer la ciudad de una manera geográfica, entonces, por ahora, tenemos que leer a la ciudad, históricamente como elemento temporal, y espacialmente como elemento físico geográfico, en donde la determinante que interactúa con esta es la construcción social de la ciudad en un territorio geográfico.

Para avanzar con este escrito, limitaremos lo TEMPORAL a la era Moderna de la ciudad. La representación del pensamiento moderno dentro de la Arquitectura fue la creación de espacios que respondan a este carácter individual del hombre, es así que las ciudades de carácter moderno empiezan a manejar un eje recto que parte del centro dirigido hacia nuevos lugares de referencia dentro de la ciudad, así lo explica Leonardo Benévolo en Historia de la Arquitectura Moderna, analizando específicamente el Plan Haussmann en Paris. Se busca jerarquizar y mostrar ese poder de monumentalidad que temporalmente es ahora la era Moderna.

Una de las primeras consecuencias de la aplicación de este planteamiento es la critica que se hace al aprovechamiento que tuvo la propiedad privada a través de la inversión de recursos públicos, que sirvieron para aumentar la plusvalía de la propiedad privada por donde se realizó la intervención, hecho que a nuestro criterio alimentó esta condición individual de la modernidad ya no solo a nivel del individuo, sino ahora expandido a nivel de la Arquitectura, el suelo y la ciudad.

Un elemento determinante dentro del desarrollo histórico de la ciudad moderna es la revolución industrial determinante para la creación de la actual ciudad, permitió la invención de sistemas constructivos que significaron una muestra clara del pensamiento de la época, a todo el proceso posterior al Plan Haussmann, siguió una serie de teóricos que planteaban conceptos de la ciudad ideal, pero muchos de ellos no lograron concretarse y los pocos proyectos realizados no lograron ser en la práctica, la respuesta a los problemas que enfrentaba la revolución industrial.

[…]El crecimiento es acelerado, velocidades mecánicas de 4km-hora, del hombre, el caballo, con la invención de la locomotora, pasaron a 50 y 100 con el auto, a 500 con el avión, a lo infinito con la radio, los campos, pueblos y granjas se vacían, las ciudades se hacen tentaculares. La actual civilización no es pastoril, ni guerrera ni comerciante […]. LE CORBUSIER. A propósito del Urbanismo.

Nosotros frente a ese momento descrito, decimos que la sociedad sigue estando en guerra, en otro momento, pero sigue siendo comerciante, y ahora a un nivel mundial, las velocidades ahora son infinitas con el internet, las comunicaciones, la ciudad tentacular ha convertido importantes zonas agrícolas rurales y comunales en grandes abastecedores alimenticios privados, en soluciones inmobiliarias, que olvida el campo sin embargo esa segregación de  la ciudad aparente que se ideaba Le Corbusier al proponer las ciudades de descanso y ciudades de trabajo, tampoco logro solucionar la condición de la ciudad moderna.

Para terminar queremos ubicar lo anterior escrito limitando a lo ESPACIAL dentro de nuestro contexto territorial. El acto sucedido en el París del siglo XIX, se puede visualizar actualmente dentro de la ciudad de Quito del año 2014. Se ha iniciado un proceso de “desarrollo” de la ciudad, interviniendo económicamente en infraestructura en sectores que tienen ya solucionado los problema de servicios básicos desatendiendo a sectores urbano marginales que carecen de servicios básicos, lo cual genera que la plusvalía de sectores como La Mariscal (norte de Quito), aumenten de valor, contrario a lo que sucede en sectores como Atucucho, La Roldós, La Ecuatoriana[1], donde la atención es desigual. Este ejemplo concreto se expresa en todas las ciudades capitales del Ecuador y atrevidamente decimos del mundo, en donde la inversión pública está mal distribuida y genera aumento de plusvalía en el uso de suelo de ciertos sectores mientras que en otros lugares la inversión es nula y por lo tanto su uso de suelo pasa a estar en carencia.

Con lo expuesto anterior podemos manifestar que la ciudad moderna expresa también esa desigualdad social, la ciudad expresa marginación, los privilegios de los pocos, frente a la carencia de otros sectores, los recursos que el estado debe entregar de manera justa e igual a todos los ciudadanos que la habitan, no lo hace.  El momento se vuelve más crítico porque la ciudad moderna en los tiempos actuales ni siquiera resuelve las necesidades básicas como alcantarillado, agua potable, redes de energía eléctrica y telecomunicaciones, problemas más complejos como vivienda y equipamientos educativos, de salud, culturales, tampoco son atendidos, y se decide mostrar su hegemonía espacial arquitectónica a través de la competencia y el valor individual y no el valor común de la ciudad. En lugar de pensar la Arquitectura como solución a la ciudad, es la ciudad la que debe resolver los problemas que genera la Arquitectura.

Dos realidades en una misma ciudad, sin embargo, la condición moderna de la ciudad, también es mostrar esa marginación, la ciudad también genera desigualdad, y por lo tanto también puede generar equidad, ser el atajo que nos permita tejer una ciudad más equilibrada, justa, entre lo físico geográfico, y lo social, una forma de cambiar nuestra historia a través de la construcción de una ciudad diferente. Inclusiva, cooperativa, común y comunitaria.

BIBLIOGRAFÍA.

  • AYMONINO, Carlos. El Significado de las ciudades. Editorial BLUM. Barcelona – 1981.
  • BENEVOLO, Leonardo. Historia de la Arquitectura Moderna. Editorial GUSTAVO GILI. Barcelona – 1999.
  • FOUCAULT, Michel. “El ojo del poder”, Entrevista con Michel Foucault, en Bentham, Jeremías: “El Panóptico”, Ed. La Piqueta, Barcelona, 1980. Traducción de Julia Varela y Fernando Alvarez-Uría.

(http://www.philosophia.cl/biblioteca/Foucault/El%20ojo%20del%20poder.pdf).

  • LE CORBUSIER, A propósito del Urbanismo. Editorial POSEIDON SL. Barcelona – 1980.

[1] Barrios suburbanos e “ilegales” de Quito.

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